El repollo, que a menudo se pasa por alto, es sorprendentemente versátil. Desde guarniciones sencillas hasta platos internacionales complejos, se adapta a diversos sabores y técnicas. Esta colección de recetas demuestra cómo elevar el repollo más allá de la ensalada de col básica, convirtiéndolo en la estrella de sus cenas entre semana.

Tostado y fermentación: transformaciones simples del repollo

Repollo asado fácil ofrece gajos dulces y carbonizados que rivalizan con cualquier tubérculo. El tostado resalta los azúcares naturales, lo que lo convierte en un acompañamiento rápido y nutritivo. Para un proceso más complicado, el chucrut casero desbloquea el arte de la lactofermentación. El chucrut bien elaborado ofrece beneficios probióticos y un sabor picante que complementa muchos platos.

Cocina global de repollo: de Asia a Europa

La adaptabilidad del repollo brilla en la cocina internacional. Seupa Vapellenentse, una sopa rumana, es un ejemplo de esto. No es solo caldo, sino una cazuela en capas, con repollo de Saboya estofado en grasa de cerdo hasta que esté tierno y derretido. En Corea, el Baechu Kimchi es fundamental y combina repollo Napa, gochugaru y otras verduras para obtener un alimento básico fermentado.

Mientras tanto, la cocina tailandesa utiliza repollo en platos como Repollo a la parrilla con aderezo tailandés picante. Los trozos carbonizados absorben un aderezo picante de salsa de pescado, chiles y lima, creando un bocado dulce y picante. De manera similar, Gỏi Gà Bắp Cải, una ensalada vietnamita, equilibra el pollo tierno con repollo crujiente, hierbas y una salsa de jengibre.

Más allá de lo básico: platos innovadores con repollo

La verdura no se limita a ensaladas o sopas. La Sabrosa Tarta Tatin de Repollo le da la vuelta al postre clásico, combinando repollo asado con Gruyère en una corteza mantecosa. Melting Cabbage utiliza un estofado lento para lograr una textura increíblemente tierna. Para una comida abundante, Kapusniak, una sopa polaca, coloque capas de cebolla, repollo, tocino y kielbasa en un caldo ahumado.

Salteados, albóndigas y más

Los platos de inspiración asiática resaltan la versatilidad del repollo. Galam Plee Pad Nam Pla es un salteado tailandés rápido con ajo y salsa de pescado. Lo Mein salteado con repollo carbonizado incorpora la verdura junto con hongos shiitake y cebollino para obtener un plato de fideos sabroso. Para aquellos que buscan una experiencia práctica, el Okonomiyaki estilo Osaka permite personalizarlo con repollo como base, cubierto con panceta de cerdo o hojuelas de bonito.

Finalmente, The Best Gyoza presenta repollo dentro de albóndigas de cerdo japonesas, cocinadas mediante un proceso de tres etapas para obtener envoltorios crujientes y rellenos húmedos. Incluso platos humildes como la Ensalada de repollo clásica se benefician de un truco simple: salar las verduras de antemano para que sigan crujientes.

La capacidad del repollo para absorber sabores lo convierte en un camaleón culinario. Estas recetas demuestran que esta verdura versátil y asequible merece un lugar permanente en su cocina.