El pollo LaBelle Patrimoine se ha convertido rápidamente en un producto destacado en mercados como Whole Foods, ganando reputación por su sabor excepcional. Pero, ¿qué hace que esta ave disponible comercialmente sea tan buena? La respuesta está en un enfoque deliberado de reproducción, crianza y procesamiento. A diferencia de muchos pollos producidos en masa, LaBelle Patrimoine prioriza la calidad sobre la velocidad, lo que da como resultado un producto más sabroso y tierno.

La diferencia de sabor: razas tradicionales y prácticas agrícolas

LaBelle Patrimoine trabaja con aproximadamente 40 pequeñas granjas en Pensilvania para criar una raza de pollo tradicional originaria de Francia. Estos pollos maduran más lentamente que las razas convencionales, lo que permite un desarrollo de sabor más profundo. Esto contrasta marcadamente con el enfoque de la industria en el rápido crecimiento y la eficiencia, donde a menudo se sacrifica el sabor por la velocidad.

La marca también hace hincapié en el bienestar animal. Los pollos LaBelle están certificados en Bienestar Animal Paso 4, lo que garantiza el acceso a refugios al aire libre, sombra, áreas para bañarse en el polvo y espacio para buscar comida. Esta certificación es significativa: supera etiquetas vagas como “totalmente natural” al exigir estándares concretos de trato humano. Las aves se crían en pastos, lo que significa que pasan la mayor parte de su tiempo al aire libre, un paso más allá del estándar más amplio de “campo libre”.

La ética de la avicultura

El éxito de LaBelle Patrimoine plantea una pregunta crítica: ¿Por qué la mayoría de los pollos disponibles comercialmente carecen del mismo sabor? La respuesta está en la avicultura convencional. La demanda de pollo barato ha incentivado prácticas inhumanas. Como informó el Systemic Justice Journal en 2021, muchos pollos de engorde están modificados genéticamente para crecer tan rápido que sus patas luchan por soportar su peso, manteniéndolos a menudo confinados en pequeñas jaulas sin acceso al exterior. Esto no es sólo una preocupación ética; impacta directamente el sabor y la textura.

Procesamiento para la calidad

LaBelle Patrimoine destaca además por el procesamiento de sus pollos. Utilizan refrigeración por aire, un método preferido por expertos culinarios como Kenji López-Alt de Serious Eats. Enfriarlas con aire produce un ave más sabrosa y seca en comparación con enfriarlas con agua en soluciones de cloro, lo que a menudo provoca retención de agua y un sabor diluido.

Un modelo de agricultura sostenible

LaBelle Patrimoine también adopta prácticas agrícolas regenerativas, lo que demuestra que una producción avícola deliciosa, humana y sostenible es posible. El nombre de la empresa, que en francés significa “una hermosa herencia”, refleja su compromiso de preservar la calidad y los estándares éticos. Si LaBelle Patrimoine inspira a otros productores a adoptar métodos similares, el legado de esta marca se extenderá mucho más allá de su sabor excepcional.

En última instancia, el éxito de LaBelle Patrimoine no se trata sólo de gusto. Destaca cómo priorizar el bienestar animal, las razas tradicionales y un procesamiento cuidadoso pueden redefinir el mercado del pollo comprado en tiendas.