Un nuevo estudio de la Universidad George Mason encuentra que más de la mitad de los adolescentes estadounidenses han creado o recibido imágenes de desnudos generadas por IA, y muchos utilizan estas herramientas como reemplazo del sexting tradicional. Los hallazgos, publicados en PLOS One, resaltan una tendencia inquietante en la que la inteligencia artificial está normalizando el contenido sexual no consensuado entre los adolescentes.
El auge de la “nudificación”
Según el experto en forense digital Chad Steel, que dirigió la investigación, los adolescentes ya no sólo están familiarizados con los espacios digitales, sino que son nativos de la IA. El estudio encuestó a 557 adolescentes anónimos (de entre 13 y 17 años, con el consentimiento de sus padres) y reveló estadísticas asombrosas:
- 55,3% ha utilizado herramientas de inteligencia artificial (aplicaciones de “nudificación”) para crear al menos una imagen de desnudo.
- El 54,4% ha recibido una imagen de este tipo, a menudo sin consentimiento.
- 36,3% informó que se les había hecho una imagen de desnudos no consensuada generada por IA.
- Al 33,2% se le distribuyó una imagen de este tipo sin su permiso.
Por qué esto es importante
La normalización de la desnudez generada por IA entre los adolescentes no es simplemente una violación de la privacidad; es un cambio de paradigma en cómo los jóvenes interactúan con el contenido sexual. Antes, sextear conllevaba cierto riesgo y esfuerzo, pero ahora las herramientas de inteligencia artificial hacen que crear, compartir e incluso coaccionar estas imágenes sea casi sin esfuerzo. Esta facilidad de acceso reduce la responsabilidad y aumenta el potencial de explotación.
La reciente demanda colectiva contra xAI de Elon Musk, donde los adolescentes alegaron que sus fotos fueron utilizadas para generar imágenes de desnudos no consentidos, subraya las consecuencias en el mundo real. Una madre describió haber visto el último año de su hija “empañado” por tal violación.
Diferencias de género e implicaciones futuras
Si bien la prevalencia está generalizada en todos los géneros, los participantes masculinos informaron tasas más altas de creación y distribución de imágenes de IA sexualizadas, tanto de forma consensual como no consensual. Esta disparidad sugiere riesgos potenciales de explotación y coerción dentro de los grupos de pares.
Steel pide medidas proactivas:
- Educación temprana sobre el uso seguro de GenAI, comenzando antes de los 13 años.
- Capacitación para las fuerzas del orden para manejar a las víctimas y a los delincuentes de manera efectiva.
- Nueva legislación que aborda el material de explotación sexual infantil (CSEM) impulsado por IA.
- Más investigaciones sobre los efectos psicológicos y sociales de esta tecnología.
A medida que la IA continúa evolucionando, la línea entre la fantasía y la realidad se desdibuja aún más para los adolescentes, lo que hace que el consentimiento y la privacidad sean aún más precarios.
La rápida adopción de estas herramientas entre los jóvenes exige atención inmediata por parte de padres, educadores y formuladores de políticas para mitigar los daños y garantizar un entorno digital más seguro.
