La decisión de un hombre hace cinco años de comprar un congelador horizontal ha resultado en ahorros sustanciales para su familia, principalmente a través de compras al por mayor y sacrificios en el hogar. La compra inicial se inició al descubrir un popular producto de pollo congelado en Buc-ee’s, lo que llevó al hombre a adquirir un congelador exclusivo para almacenar el artículo.

La ventaja del congelador: más allá del pollo

La utilidad del congelador rápidamente se expandió más allá de la obsesión inicial por el pollo. Ahora la familia aprovecha el electrodoméstico para comprar grandes cortes de carne, como un rib-eye subprimal de Costco de 150 dólares, que luego se corta en porciones y se congela en casa. Esta práctica reduce significativamente los costos, ya que los mismos cortes se venderían por más de $300 si se compraran individualmente. Sólo las noches semanales de bistec de este hombre le ahorran a su familia aproximadamente $600 al año.

Más allá de la carne, el congelador se utiliza para almacenar verduras congeladas e ingredientes especiales (limoncillo, galanga, hojas de lima, cúrcuma) de tiendas especializadas, lo que aumenta aún más los ahorros. Si bien se desconoce el impacto financiero exacto, el propietario estima que los ahorros anuales “bastante más de mil dólares”. El congelador se ha convertido en una parte imprescindible del presupuesto doméstico.

La experiencia de la familia destaca cómo la simple compra de un electrodoméstico puede generar beneficios financieros a largo plazo al permitir la compra estratégica a granel y la preparación de alimentos en el hogar.